Barcelona 18 de Febrero 2008.
Hoy hemos seguido con atención la rueda de prensa en la que la organización del festival Español ha anunciado el 80% de los artistas que formarán parte de su cartel. Comebacks de lujo, bandas que ya se extrañaban sobre los escenarios, bichos raros de una calidad indiscutible en el panorama underground y otros tantos caramelos es de lo que estará llena la edición de este año de uno de los mejores festivales de Europa.
A continuación detallamos la totalidad de artistas confirmados hasta la fecha:
808 State,
A Place To Bury Strangers
Alan Braxe
Animal Collective
Apparat Band
Dj Assault,
Atlas Sound,
Autolux,
Awesome Color
Bill Callahan
Bishop Allen
Bob Mould Band
Bon Iver
Boris
British Sea Power
Buffalo Tom
Caribou
Cat Power
Clipse
The Cribs,
De La Soul
Deerhunter
Digital Mystikz
Dinosaur Jr.
Dirty Projectors
Dr. Octagon aka Kool Keith + Kutmasta Kurt
Edan & MC Dagha
El Guincho
Ellen Allien
Enon
Eric's Trip
Fanfarlo
The Felice Brothers
Fuck Buttons
Dj Funk
Gentle Music Men
The Go! Team
Grande-Marlaska
Health
Holy Fuck
Holly Golightly & The Brokeoffs
It's Not Not
Kavinsky
Kinski
Les Savy Fav
Lightspeed Champion
Madee
Man Man
The Mary Onettes
Mary Weiss
The Marzipan Man
Menomena
Messer Chups
Midnight Juggernauts
Mission Of Burma
Mixmaster Mike
Model 500
MV & EE with The Golden Road
Nick Lowe
No Age
The Notwist
Okkervil River
Om
Para One
Pissed Jeans
Polvo
Port O'Brien
Portishead
Prinzhorn Dance School
Public Enemy performing It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back
Robert Hood
Rufus Wainwright
The Rumble Strips
Scout Niblett
Sebadoh
Shipping News
Silver Jews
Simian Mobile Disco
Six Organs Of Admittance
Stephen Malkmus & The Jicks
The Strange Death Of Liberal England
Subterranean Kids
Supermayer,
Surkin,
The Swell Season,
Tachenko
Tarántula
Throbbing Gristle
Tiefschwarz
Tindersticks
Träd Gräs och Stenar
Vampire Weekend
Vórtice
Voxtrot
White Williams
Why?
Young Marble Giants.
Como verán un cartel bastan variado y por demás selecto. A destacar la inclusión de un alto porcentaje de Hip Hop del bueno con grandes clásicos del género como De la Soul o Public Enemy (que interpretarán al completo "It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back" dentro del ciclo Dont Look Back) o proyectos más recientes como Edan y Why?. Para los nostágicos de esas bandas pioneras de lo que luego cierto listillo llamo "Indie" ahí está la reunión de Sebadoh y Dinosaur Jr. (Barlow por duplicado), la vuelta a los escenarios de Buffalo Tom y la presentación del gran Stephen Malkmus y sus Jicks presentando lo que será su nuevo LP (Real Emotional Trash) pero sobretodo la vuelta al ruedo de esa maravilla que fue / es / será Young Marble Giants.
Gustosos esperamos también las apariciones primerizas de bandas como Atlas Sound (nuevo proyecto del Sr. Cox de Deerhunter), los riffs de Awesome Color del sello de Thurston Moore (Ecstatic Peace) y la presentación del nuevo trabajo después de algunos años en silencio de Tindersticks. En fin, una vez más allí estaremos corriendo de un lado a otro e informadoles de todo lo que ocurra este año cuando el jueves 29 de mayo el bonito forum de Barcelona empieze a arder, y nosotros con él.
Primavera Sound 08: La gran Explosión
Como ser Nels Cline

por: Jorge Páez.
Gracias a la gentileza de Carla Bozulich (de quien encontrarán sustanciosa información y entrevista en nuestro último número) pudimos contactarnos con Nels (guitarrista de Wilco y casi una leyenda del Jazz underground en NorteAmérica y aledaños) para conversar un poco de su trabajo solista y su ingreso a las filas de la banda de Jeff Tweedy.
Nuestra sorpresa fue grande cuando el propio Cline amablemente nos invitó al concierto que Wilco daría en Madrid como parte de la gira de presentación de su nuevo disco, “Sky Blue Sky”. Ni cortos ni perezosos pues, enrumbamos hacia Madrid desde el norte de España, encantados de encontrarnos otra vez a los Wilco encima de un escenario.
El concierto de los de Chicago aquella noche no pudo ser mejor, la banda funcionó de maravilla en el escenario, con cada integrante asumiendo una función primordial en el sonido de las canciones, todo una máquina de relojería, sin mecanismos sobreactuados eso sí. Luego vendría nuestro encuentro con Nels que -ante la descarga de energía que propuso en el escenario- supusimos corto. Nada estuvo más lejos de la realidad.Nos olvidamos de los tecnicismos y -ante la invitación de Cline- acomodamos espaldas en el tour bus de la banda y lo que vino una a continuación fue una extensa charla sobre muchos temas, acompañada claro de unas cuantas cervezas.
Nels nos contó un poco de su trabajo con Cryptogramophone, excelso sello que se dedica a distribuir parte de la escena de free jazz y desvaríos varios dentro de la rama en norteamérica, de su amor incondicional por la banda Low y de las locuras de Alan Sparhawk, de su última colaboración con Carla Bozulich (atentos a su próximo disco como Evangelista) y de muchas cosas más que probablemente incluiremos en el próximo número de Interzona. La charla fue tan agradable que decidimos continuarla en Zaragoza donde Wilco tocaría al día siguiente. Así que recogimos maletas y casi en plan Almost Famous partimos a la tierra de los Héroes del Silencio (tienen una cerveza con sus caras y todo en su ciudad), pero esa es otra historia.
Ya en Zaragoza la actuación de Wilco volvió a sorprendernos gratamente, no sólo porque vimos a un fan que los sigue por todo el mundo (el propio Tweedy le pedía que se diera unas vacaciones) sino porque nos volvieron a entregar un concierto impecable, potente como pocos y con desarrollos instrumentales que además de técnica chorrean vísceras por los cuatro costados, genialmente grotescos vamos. Después vino lo que siempre hacemos con los amigos, un amable intercambio de discos que quedó pendiente con Nels en Madrid.
Por su lado el nos propuso el próximo trabajo de Stephen Malkmus a editarse en marzo (Real Emotional Trash), que será “a fucking blast” según el propio Nels, luego nos regaló dos joyas editadas en Cryptogramophone: la primera, el último disco de los Nels Cline Singers (Draw Breath), trio de free jazz comandado por Cline que se acompaña esta vez de Devin Hoff (en el contrabajo), Scott Amendiola (en la batería, percusión y electrónica) y como invitado estrella el propio Glen Kotche de Wilco, el otro regalo un disco a medias con el actual batería de Bjork y colaborador de hace mucho de Cline, me refiero a Chris Corsano.
En fin yo que ustedes prestaría atención al próximo número de Interzona. Pueden saber más de Nels en su página web que es como una fuente de información infinita, no sólo de la gente con la que ha colaborado desde 1979 (ojito a la lista que incluye a Mike Watt, Thurston Moore, Lee Ranaldo, Carla Bozulich, etc) sino además detalles casi patólógicos sobre sus instrumentos, efectos y demás sobre este genial guitarrista pero antes que nada una persona extraordinaria.
Thanks a bunch Nels!
Conoce a Nels Cline:
Web oficial
Wilco
Cryptogramophone
Resumen: Primavera Club 07

El hermano pequeño del Primavera Sound, así le llaman al primavera club, una delicatesen que nos regala la organización del festival GRANDE (sí, literalmente y sintácticamente) durante una de las semanas del otoño español. La principal característica de este Primavera Club es reunir a artistas que han tenido una especial acogida en alguna edición pasada del Primavera Sound, o que a raíz de la terca petición de los participantes en el foro del festival (melómanos compulsivos adorables) son fichados al cartel, pero la máxima una vez más es arriesgar por artistas poco conocidos cuyos discos son auténticas joyas por descubrir, algunos de ellos inclusive desvirgándose en España en esto de tocar en vivo frente a un público cómodamente acomodado en un precioso auditorio.
La gripe traicionera y un virus desconocido hicieron que nos perdiéramos las presentaciones de gente como The New Pornographers (a los que pudimos ver el año pasado dentro del cartel del mismo Primavera Club) y No Age, además de varias bandas más que tocaron durante la semana, una pena. Lo que viene a continuación es un resumen de lo que pudimos disfrutar de la edición de este año:

RUIZ PANTALEÓN
El nuevo proyecto del guitarrista de la excelente banda barcelonesa 12TWELVE Jaime Pantaleón y Maxi Ruíz (Ferenc) se presentaba en absoluto debut frente a un auditori aún a medio aforo debido a la hora. Durante menos de una hora (¿minimal tech, minimal expo?) pudimos disfrutar de los desparrames-guitar-hero con moogerfooger a los que ya nos tiene acostumbrados Jaime en su proyecto principal, todo esto ferozmente atacado por las bases electrónicas de Maxi que, parapetado detrás de una I-Mac e intentando escapar del humo que no se quiso irse durante todo el festival, disparaba secuencias, samplers y demás armamento de bits. Un concierto que nos hizo intentar localizar de inmediato una copia del disco que hace ya algún tiempo vio la luz en España.

BRACKEN
Ante el retraso de John Vanderslice que estaba programado para tocar después de Ruiz Pantaleón no le quedó otra a los Bracken que cubrir su horario y reemplazarlo. A pesar de que en disco el proyecto de Chris Adams de Hood es bastante disfrutable, en vivo nunca llegamos a cogerle el pulso, sus canciones se tornan en exceso distendidas, como si siempre trazaran el camino pero nunca llegaran a algún lado, eso aunado a presentarse inmediatamente después de una banda con muchas similitudes estilísticas hizo de la presentación de Bracken algo bastante desabrido y por momentos indiferente, lo que suele ser peor que llegar a ser simplemente malo. Otra vez será.

JOHN VANDERSLICE
El concierto de Vanderslice fue algo así como ver jugar por internet a la selección peruana, jugó bonito, con pases impecables, pero le faltó siempre el puntillazo final, que estuvo más cerca que nunca cuando a mitad del concierto Vanderslice y cía. decidieron bajar del escenario y tocar unas cuantas canciones en medio del público, convirtiendo su sonido en lo que realmente es, un sonido que suena mejor limpio, puro, hasta cantautoril si me permiten la barrabasada. Ahí fue cuando tiró todos los tiros al palo, pero arriba en el escenario del auditori, increíblemente inundado de una atmósfera de luces oscuras y con una ecualización de vitrina shopping center las canciones de Pixel Revolt y Emerald city (dos discos que crecen con el tiempo) sonaron demasiado plastificadas, demasiado ajenas. Al final un buen concierto que pudo ser grande.

EARTH
Llegaba el turno para la banda que ha hecho un evangelio a base del drone y del minimalismo campestre, los 5 integrantes de Earth se plantaban encima del escenario a inundar todo de repetición y compases largos y lentos. Contundencia sísmica que hizo que algunos de los presentes entrarán en una especie de trance chamánico (al lado mío un niño acostado sobre el suelo con los ojos cerrados parecía expulsar baba blanca por la boca) y algunos otros en la desesperación absoluta. Estar en un concierto de esta banda es difícil, lo amas o lo odias, te aburres o te concentras, la verdad es que al final me quedó la sensación de haber presenciado algo muy bueno, de haber sido transportado a un raro desierto en cuya realidad paralela avivada (o denostada según se vea) conviven baterías a ralentí y trombones que retumban en el pecho.

LIARS
Esperábamos con ansias a Liars, su carrera discográfica era una motivante excusa para proyectar este concierto como uno de los mejores del festival. Su última placa – donde vuelven a girar la tuerca de sorpresiva manera – ha sido una de las más gratas experiencias sonoras de este año y nos preguntábamos como podría ser su presentación.
Odio cuando en un concierto la banda no sale al completo desde un primer momento, el ejercicio de provocar no se qué especie de teatro del misterio dejando al vocalista tras bambalinas mientras la banda empieza los primeros acordes me parece algo tonto y sobreactuado, más de concierto en estadio que de una banda que viene a darlo todo y a defender un repertorio. Así pues, cuando el 99% de Liars salió a escena más no su vocalista ya intuía por donde iban a ir los tiros, poco después apareció un Angus Andrew vestido de traje blanco impoluto acercándose al micrófono casi reptando en lo que parecía haberse convertido en una pasarela y ya no un escenario.
El concierto de Liars fue bueno, no lo vamos a negar, íntegro, con bases afiladas a base de una guitarra demoledora y algunas secuencias que empapaban de distorsión cada una de sus canciones, destrozaron en mil pedazos las pocas excusas de algunos para incluirlos en el saco del “punk funk” de marras, eso sí quizá se hizo demasiado corto (buena señal en todo caso) pero de no haber sido por la pose “miren que raro y loco estoy” de su vocalista a mi me parece que otro gallo hubiera cantado encima del auditorio del fórum de Barcelona, en todo caso me quedo con lo bien que sonaron canciones como Plaster casts of everything y ese indescifrable cover de The Doors que más que un hecho pareció una leyenda urbana después del concierto por su inenarrable re - interpretación.

THE PONYS
A cocachos aprendí mi labor de colegial, en el colegio fiscal del barrio en que nací.
A puñetazo limpio, como enzarzados en una mecha descomunal no se sabe contra quien, así arrancaron los Ponys. Ya desde que el guitarra interrumpió abruptamente con acoples varios y distorsión al dj de turno intuíamos a lo que había venido la banda. Su power “todo” salpicado de pop actuó de refrescante demoledora después de haber estado plácidamente sentados en el auditori (este concierto se hizo en una sala normal, es decir donde puedes saltar y berrear un poco). Con un falso final aplastante (incluida la destrucción de la batería) la banda nos recordó que ya estaba bien de silencios respetuosos. Como llegaron se fueron, rápido pero como se disfrutó.

PARTS AND LABOR
A pesar de que el sonido no estuvo del todo de su lado Parts and Labor salió a defender su último LP – Mapmaker – con pelotas y mucha actitud, si bien es cierto que las demagogias rítmicas del baterista no eran de nuestro total agrado, el núcleo de la banda - que se centra en un bajo procesado, ensuciado y finalmente escupido de distorsión y unos teclados que pierden el nombre en cada acorde- nos encantó. Es de agradecer que se desvirguen este tipo de bandas dentro de un festival, ahí radica justamente el encanto de este Primavera Club.

JOSEPH ARTHUR
Vaya estafa. Que sí, que está bien traer dos rubias guapas que sepan menear la guitarra y el bajo entre las piernas (lo de la bajista daba un poco de asquito la verdad) pero al menos defiende tu repertorio sinceramente y no bañándolo de grandilocuencia y pose rock star. Menos pelucas de colores, corte de pelo ingenioso y más buena música.
Lo de Joseph Arthur sonó a rock para las masas del más pobre y mustio, más cerca de banda heavy sin gusto que de Queen y esos coros femeninos por dios, la oveja negra del festival en negativo.

DEERHUNTER
En disco no nos habían llamado demasiado la atención y nos temíamos de Bradford Cox ( su vocalista y compositor) algo parecido a lo que pasó con Angus de Liars, alguien que iba a salirnos a exhibir su compleja personalidad y sus movimientos matemáticos de baile (no ayudaba el hecho de haber sido relacionado en algún momento con la pedofilia y haberlo visto travestido en alguna que otra presentación).
Estúpidos prejuicios los nuestros que quedaron a un lado en cuanto la banda empezó a tocar el que sería el último concierto antes de entrar en una especie de “Hiato” que los tendrá fuera de los escenarios por tiempo indeterminado. En vivo Deerhunter parece arrinconar sus canciones contra una base rítmica donde el bajo juega un papel principal (O es eso o es que el sonidista así lo tenía pensado), en todo caso dieron la talla en una presentación de lo más modesta y basada principalmente en la defensa de unas canciones que a pesar del barullo que llevan por encima resbalan de vez en cuando en melodías perfectamente bailables (la misma Cryptograms por ejemplo). Grata sorpresa.

THURSTON MOORE
Ver a Sonic Youth en concierto o a Thurston Moore en este caso es como tener nuevamente la esperanza de que las bandas legendarias (porque Sonic Youth es desde hace mucho una banda legendaria) siguen tocando porque aman la música. Otra vez el sr. Thurston Moore demostró en Barcelona que ganas le sobran y talento no menos. Con una banda de auténtico lujo que incluía a Chris Brokaw (de Come) en la guitarra, Samara Lubelski (que colabora con Tower Recordings y MV & EE) en el violín,y el gran Steve Shelley en la batería, Moore desgranó Trees outside the academy – su último trabajo – de inmejorable manera.
Lo llevó por donde quiso, desde el folk a medio tiempo y el pop de bajo trotón hasta reincorporar la disonancia y la distorsión, pero esta vez colgándose una guitarra acústica al hombro. Sonaron casi todas las canciones de su último disco en solitario más unas cuantas de Psychic Hearts, su anterior LP de “canciones”. En fin, nosotros recuperamos la ilusión y Thurston –cada vez que lo vemos- parece recuperar la juventud, genial.
Resumen: Primavera Sound día III
SHANNON WRIGHT
Acompañada de una guitarra eléctrica y un piano Shannon Wright demostró ser una bestia encima de un escenario. Sus destellos eléctricos a base de rasgueos punzantes (no usaba uña para tocar su guitarra) hicieron que las canciones de Let in the Light -su último disco- sonaran más descarriadas que nunca y sus aproximaciones al hermoso piano de cola que le habían proporcionado cabalgaron dulces como la seda. Delicada a veces, visceral la mayoría del tiempo, mucho nos va a costar olvidar esos retorcijones de cadera y esa manera de tocar la guitarra. Lo de Shannon fue de Urgencias.
THE APPLES IN STEREO
Fans acérrimos de sus primeros discos (aún recordamos con emoción la primera vez que escuchamos The discovery of a World inside the moone) pero temerosos de que pudieran presentar su último trabajo (New Magnetic Wonder) exagerando un poco la dosis de azúcar, acudimos a la cita con los Apples in Stereo lamentando su penosa coincidencia con Ted Leo and the Pharmacists.
Apenas empezó el concierto nos dimos cuenta rápidamente que -contradiciendo sobremanera nuestros pensamientos- lo del Sr. Robert Schneider y compañía (que incluía a gente de la estupenda banda Olivia thremor control) era puro power pop, pura energía con guitarras rítmicas que a esa hora, cuando todavía el sol golpeaba en la cara, eran perfectas para bailar empuñando una cerveza bien fría. Así pues sonaron de las nuevas las más ELO (especialmente Same Old Drag), otras píldoras de pop con calidad como Energy y Can you feel it y algún que otro recuerdo del pasado .
El agradecimiento por hacernos saltar y bailar durante una hora y algo más tuvimos la suerte de dárselo personalmente a la banda, cuando en el aeropuerto de Barcelona coincidimos con ellos en el control de Aduanas. Nunca se sintió mejor quitarse el cinturón y pasar por el detector de metales.
ARCHITECTURE IN HELSINKY
Empezaron como se esperaba: festivos, coloridos y con mayas moradas, pero poco a poco se fueron sumergiendo en el encogido y mediano Places Like This (por aquél entonces un disco sin estrenar oficialmente pero que ya circulaba por internet), y fue allí donde todo les quedó un poco grande.
La banda cayó en un pozo de anquilosamiento de donde ni siquiera los intentos de sus dos vocalistas por entusiasmar al personal lograron sacarlos, si después de media hora hubieran terminado su presentación igual nos quedaba un mejor sabor de boca.
PATTY SMITH
Patty Smith -a la que parece que los años no le pasan por encima sino más bien por debajo- sigue siendo un portento encima de un escenario. Ya desde que lo abordó regalándonos esa sonrisa malvada todos supimos que la velada iba a ser especial y vaya que lo fue. Ver a la Smith gruñendo, escupiendo (sobretodo) y dejándose la garganta en clásicos como Gloria, Because the night y la impagable Free money, era darse cuenta de que estabas en frente de una explosión de energía. Esto sí era punk y no aquello de cojudos insufribles y quinceañeros con babero lleno de pinnes.
En un momento del concierto Patty aprovechó que el genial Nels Cline (Wilco) andaba por ahí para invitarlo a tocar una irreconocible versión del Smells like a teen spirit de Nirvana y el final con Rock and Roll Nigger -con una Smith con puño en alto al grito de “People you can change this shit that we´re living in”- provocaba salir a las calles de nuevo a buscar una revolución. Esto no se hace, con esto se nace. Vaya cátedra.
SONIC YOUTH performing DAYDREAM NATION
Cuando nos encaramamos contra la verja que divide el pool de fotógrafos de la primera fila del escenario Rock de Lux con Miguel Uza (ex Rayobac, gran amigo y encantador anfitrión radicado en Barcelona) divagábamos acerca de qué estábamos a punto de presenciar, es decir, qué podría sentirse al ver por primera vez a una banda tan mítica como Sonic Youth, con la cual muchos hemos crecido, interpretar al completo uno de sus discos más emblemáticos. Ni en nuestros sueños más húmedos nos lo hubiéramos imaginado, pero estábamos a punto de vivirlo.
Tengo recuerdos confusos de los 30 primeros segundos del concierto, cuando Thurston Moore, Kim Gordon, Steve Shelley y Lee Ranaldo salieron a escena una marea de gente me arrancó de la primera fila y me fue llevando para atrás, atrás aproximadamente 18 años, el año en que Daydream Nation vio la luz. Escuchar ese Teenage Riot escupido en pleno 2007 y ver a la banda como si en realidad la fuente de la eterna juventud existiera parecía no ser real. ¿Era esa Kim Gordon la que saltaba y se retorcía en el bajo?, ¿Era ese Thurston Moore el que como si tuviera 16 años se emocionaba con cada acople que salía de su guitarra?, ¿Era esto realmente Sonic Youth tocando el Daydream Nation entero en pleno 2007?.
Cada canción sonó enfermizamente potente, con una energía que parecía emanar de los cuerpos de cada integrante de la banda, paso a paso fueron desmenuzando un disco que tantos gratos momentos nos ha hecho vivir a esta nación de soñadores, el titulo nos venía que ni pintado. Porque sí pues para haberse pensado estar viendo esto tenías que haber sido un Daydreamer en potencia, la gente grita, enloquece y la banda lo da todo, cada canción suena como me imaginó habría sonado en el 88, un abismo de placer disonante.
Hacia el final cuando ya todo Daydream Nation había sido interpretado y pensamos que nuestros cuerpos ya no podían resistir más, reapareció la banda (¿qué comen los Sonic Youth?) y para ENORME sorpresa de todos acompañados nada más y nada menos que del gran Mark Ibold, ex bajista de Pavement y acompañante de Kim Gordon en su proyecto Free Kitten. Con el al segundo bajo Moore y compañía nos regalaron un pequeño repertorio que incluyó canciones de Rathed Ripped su último disco y algunas más.
¿Alguien no creía en los milagros?
WILCO
Si a la música en vivo le tuvieramos que poner nombre propio el de Wilco tiene todas las papeletas para llevarse el premio gordo. ¿Alguna vez leíste que los conciertos de Wilco son demasiado buenos?, ¿sí?...créetelo. Con un ténico de sonido expresamente amenazado con que si subia el volumen más de lo debido lo mandaban de paseo, la gente de Jeff Tweedy salió a defender las canciones de Sky Blue Sky, disco que la prensa especializada ha tratado tan mal. Pues bien, la máquina de relojería esa noche del Primavera funcionó a la perfección, con un Nels Cline increíble a la guitarra y un Jeff Tweedy pidiendo algo de acción de parte del respetable -no paraba de pedir que gritaramos eso del Ole, ole, ole futbolero-, en fin un fin de fiesta increíble, con un repertorio de grandes canciones y una banda en plena forma, que como lo pudimos comprobar en una pequeña mini gira que nos llevo a Zaragoza y Madrid de la mano del propio Cline (atentos a una futura reseña de esa aventura) mejora con el tiempo, lo de Wilco es pues una gran máquina cuyas piezas (Todas) se complementan a la perfección encima de un escenario.
BATTLES
La psicología del ritmo, o la matemática del baile. Gracias a la sabia decisión de los Klaxons (si pues no nos apetecen mucho) de cancelar su bolo dentro del festival, pudimos salir disparados hacia el escenario Rock de Lux y disfrutar de Batlles, quienes modificaron su horario (les tocaba empezar justo a la mitad del concierto de Sonic Youth) para reemplazar a los faltones.
Cual rave en fábrica alemana (al aire libre esos sí) pudimos disfrutar de unos Batlles en pleno esplendor. Lo de esta banda es huír de la experimentación sesuda y catedrática para entregar sin complejos -y sin concesiones tampoco- unas "canciones" que son la perfecta amalgama entre baile, ruido, celebración y muchas cosas más que no podríamos definir con palabras. En vivo son todo un espectaculo, desde su forma de disponer el escenario (ese hihat bien alto de Stanier -ex batería de Helmet- es ya todo un símbolo) hasta el desparrame de parafernalia tecno-eléctrica (menudo trabajito les debe costar a los técnicos armar un escenario para los Battles).
Si el año pasado era emocionante escuchar corear a miles de personas ese inicio de Race for the prize con Flaming Lips, este año sin duda uno de los momentazos fue escuchar el estruendo del público ante el inicio de Atlas (hit GRANDE donde los haya del año que termina). Magnifico, ruidoso, una fiesta que lamentablemente para nosotros había terminado, pero de que forma.
Finalmente agradecer sobremanera a la organización del festival por hacernos sentir como en casa durante nuestra aventura primaveral, especialmente a Melanie Gardie sin cuya ayuda probablemente aún seguiríamos buscando a Alan Sparhawk y familia por las calles de Barcelona.
